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miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mi infancia son recuerdos de recitales en el escenario

Hoy he tenido la suerte de poder volver a asistir a lo que hace años que yo no vivía. En una pequeña escuela de música no muy grande y bastante modesta en comparación a un gran conservatorio pude ver como futuros grandes músicos interpretaban  sus primeras y no tan primeras obras ante su público mas fiel, sus padres y familiares.

En la espera al concierto podía ver a estos artistas de un lado a otro, nerviosos, tranquilos, riendo, hablando y afinando, ensayando por última vez antes del gran momento. En un momento cerré los ojos y escuché el ambiente, sentí los nervios a flor de piel, conseguí revivir aquello que había olvidado y emocionarme una vez mas pues la última vez hace ya mas de un lustro yo estaba en su misma situación, el lugar era distinto, pero el escenario era el mismo.

Tomo asiento, yo de acompañante de unos espectadores de honor y comienza el recital. Cada artista salía, con ayuda de la maestra terminaban de afinar, saludaban, se colocaban y hacer sonar el cello tras tantas horas de ensayos. Las miradas en sus ojos se movían con sus dedos, temerosos de fallar, el sonido no era perfecto, como con falta de resina, arco algo mas tenso de lo normal, miedo al frotar, parones de tal en cual y ese sonido estridente para un músico superior era una bella melodía para quienes estaban al otro lado del telón.

Miradas de orgullo en los ojos de aquellos padres que aplaudían cada intervención y animaban a esas personas que son artistas haciendo sentir aquello como si del teatro principal de Burgos o el propio Auditorio Nacional se tratase y en mi cara no salía mas que una sonrisa cada vez superior, no me aburría, es mas, me divertía tatareando la obra para mi, pues muchas de ellas yo las interpreté en su momento.

Y de cabeza de cartel allí salió ella, no fue una actuación perfecta, pero fue digno de ver, sus dedos parecía que querían volar sobre las cuerdas y empezaba a verse disfrutar, con el tiempo ella empezará a volar. Y sus padres a mi lado grabando cada momento, animando antes del show, sonriendo en su actuación y tras la misma orgullosos, la arroparon con su calor.

Mi infancia son recuerdos de recitales en el escenario, de conciertos improvisados, de aplausos, de padres encantados. Mi infancia son estos recuerdos, y hoy he podido volver a verlos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Tres Minutos

La sala vacía, las sillas sin alumnos, la mesa sin profesor, la pizarra sin nada escrito, las paredes sin el sonido de las voces, y entre todo eso un piano.

Entramos dentro, aun sin romper el silencio y se sienta frente al piano, abre la tapa del piano, y coloca las partituras aunque parece no necesitarlas. Yo me siento en un pupitre cercano y observo, y menos mal que observé y escuche porque sin yo saberlo estaba a punto de acudir al mejor concierto que tendría el placer de escuchar. Solo sería una pieza, ni una mas.

Sus manos se posan sobre las teclas, temblorosas, su corazón palpitaba, palpitaba tanto que casi podía oírse desde mi asiento. Cierra los ojos respira hondo y entona el primer acorde, y poco a poco fue enlazando nota tras nota acorde tras acorde. Sus ojos no se desplazaron del teclado en ningún momento, concentración máxima, nervios a flor de piel, pero todo lo que tocaba sonaba fluido, como un río y el pequeño fallo que pudo tener no se notaba mas que en una pequeña mueca en su cara.

Ella no baila, pero sus dedos bailaban sobre las teclas y su pie acariciaba el pedal. Su corazón transmitía un pulso a sus dedos que entonaban en el teclado lo que estaba escrito en el papel, sin embargo casi ni leyó el papel. Aquella pequeña sonata la hizo suya, aquella preciosa melodía que expresaba lo que había dentro de ella. No duró más de tres minutos, y sin saber yo el nombre de lo que tocó, ya había captado todo lo que me tenía que decir, La música habló por ella, sus dedos se sinceraron ante mi, y sus ojos aseguraban lo que yo ya sabía.

Tres minutos fue lo que duró el mejor concierto de mi vida, la mejor versión imperfecta de aquella pequeña obra.

Al terminar sus manos temblaban, ella temblaba, aplaudí y fui corriendo a abrazarla, yo me emocioné e intenté contener las lagrimas. El abrazó la tranquilizó un poco, aunque ella aun estaba en shock, poco a poco terminó calmándose.Y acto seguido, nos fuimos a clase.

Tres minutos duró el mejor concierto al que pude asistir, tres minutos fueron los necesarios, para ella expresar y yo comprender que empezaba a ser feliz.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Tarde de concierto

Se encienden los focos, silencio absoluto y empezamos a desfilar como un ejército entrando en el campo de batalla. Al primer paso de entrada al escenario empiezan a sonar aplausos mas allá del horizonte del escenario. No se ve nada, pero se sabe que está lleno. Cada uno en su asiento y ahí estoy yo, segundo atril de mi sección, segundo asiento del mismo.

Los aplausos siguen sonando, pero yo no los oigo, la partitura en frente mía se ve borrosa, mi pulso sube al máximos, y durante unos segundos desaparezco del escenario. Me hundo en un terrible vacío que pensé que nunca volvería a sentir, hasta que de repente los aplausos ceden. El director dedica unas palabras a público y se enfrenta a nosotros. Vuelvo al escenario.

Da la señal y todo empieza, primer acorde, primera obra, varios fallos de arco, un par de notas sin dar, mis nervios por las nubes, el miedo se aferra a mi pecho y no quiere marchar, los aplausos del público no ayudan.

Segunda obra, primer movimiento, primer acorde, primer pasaje, sin problemas, compases en silencio, me tranquilizo un poco y es hora del primer pasaje crítico, sale, sin fallo excepto por una nota, y termina, mis ojos se aclaran, la partitura se ve mejor, mi pulsación se relaja.

Segundo movimiento, un homenaje, sin errores, todo va bien, puedo cerrar los ojos y empezar a dejarme llevar por la música, vuelvo a oír a mis compañeros, vuelvo a llenarme de valor, pero mis ojos se emocionan, ya no solo por la obra, si no por lo que empieza a surgir de mi.

Tercer movimiento, todo correcto hasta que cae una hoja del atril tuve que recogerla y recuperarme, nunca había pasado en ningún ensayo, de todas formas todo continuó como si nada hubiera pasado.

Fin de la obra, fin de la primera parte, aplausos, embriagadores aplausos se oyen, ninguno va para mi, y mejor, van para ese organismo que se ha creado, que emociona al público. Bajo del escenario a ver a quienes han venido a verlo, están quienes no creían que me volverían a ver tocar, que me miraban con orgullo, y quienes me veían por primera vez. Pensé en lo aliviado que me sentía al volver a los escenarios, pero mas aun porque no era el protagonista, si no una parte del todo.

Empieza la segunda parte y pasan dos obras para disfrutar desde fuera. Y llega el punto máximo del espectáculo

Tercera obra, una canción que todos conocemos, y que emociona a mi fan interior al escucharla desde dentro de aquello que lo crea.

En este punto me sentía como pez en el agua, estaba en mi lugar natural, estaba volviendo a crear aquello que me mantiene con vida, De vez en cuando alguna lágrima quería salir de mis ojos, de vez en cuando, sentía que nada podía conmigo.

Cuarta obra, primer movimiento, otro punto crítico, aun siendo ya el final de la actuación amanecimos, y nos preparamos para lo que estaba por venir.

Segundo movimiento, solemne, emocionante, que llenó la sala, triste, elegante, macabro, pero a la vez precioso, sonó como nunca había sonado antes. La emoción a flor de piel, era feliz aun con una música tan triste.

Cuarto movimiento a falta del tercero, Rápido, intenso, como una huida perfectamente ejecutada, con un aplauso y una recepción que nunca esperaría por parte del público. No quería que eso acabara.

El bis como fiesta de despedida y fin. Aquel ejército nos levantamos y saludamos por partes, Cuando mi sección se levantó me sentí querido por el público que nos quería a aquellos 5 valientes que siempre estábamos en segundo plano, No sonábamos tanto como nuestros hermanos mayores, pero tampoco tan alegres como nuestros hermanos pequeños. Y para terminar foto de familia, y qué familia.

Bajo del escenario para recoger, me reciben mis amigos como a un torero que sale por la puerta grande, aunque en este caso por un acto mas noble. Junto a ellos quien ha conseguido que me enamore de la música y con quien compongo una sinfonía en proceso me recibe feliz, orgullosa de mi, con un fuerte abrazo que nunca acaba. Salgo en busca de mis familiares, la sonrisa orgullosa de mi padre, y la cara feliz de mi madre me hace sentirme de nuevo en sintonía con ellos, aunque fuera un rato. Nunca había sabido sentirme tan querido por ellos hasta ese momento. Y mi abuelo y su ayudante me felicitaron, como cuando felicita al mejor cantante de ópera y zarzuela, aun siendo yo solo un simple secundario de la función.

Esta es mi vuelta al ruedo, mi vuelta  a las filas, y la historia de como unas pocas personas que vinieron a escuchar lo que se había formado terminaron de culminar la felicidad que estaba recuperando.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Música

Una cuerda frotada, la vibración se mueve por todo el instrumento extrayendo del mismo un sonido que se mete en los oidos. Primero una de aquellas cosas que llamamos notas, seguida de otra, y otra, a distintas velocidades, distintos colores, distintas alturas. Y lo mismo con los vientos y el aire que surge de sus agujeros, o una membrana golpeada, o una cuerda pulsada, o algo que surge de una serie de algoritmos. Música.

Música es eso que nos entra en la cabeza y nos transforma por dentro. Cuando estás triste te arropa como una cálida sábana o un tierno abrazo, o por el contrario te apuñala por la espalda cuando no te lo esperas. La música es esa fiesta que se celebra en tu interior cuando estas jovial, o este ruido estridente que te perturba cuando no estás de humor. La música puede tratarte de muchas maneras, pero siempre consigue hacerse un hueco dentro de tu corazón.

Hace poco volví a enamorarme de la música, del conjunto de maderas y metales que por separado no tienen mucho sentido pero que en conjunto crean una preciosa sinfonía. Hace poco volví a enamorarme, y con ello llegó la vuelta a la cuerda frotada, a volver a sentir la música que salía de aquella caja de madera que hacía años que no me producía sonido y sensación. Volví a enamorarme de la música, volví a enamorarme de las partituras, volví a enamorarme de desafinar y corregir. Volví a aprender, volví a fallar, me volví a frustrar, pero sobre todo me volví a enamorar.

Me volví a enamorar y también de la música de la de antes, de las grandes sinfonías y sonatas, y descubrí el amor por los musicales de antaño, la ópera de idioma italiano o alemán, de aquella música barroca, romántica y clásica que antaño me emocionaba pero dejó de hacerme llorar. Cada día descubro nuevas sinfonías, nuevos conciertos, el Requiem de Mozart ya no es el único que me acompaña en estudios y juegos, ahora me entretienen danzas, cuentos de reyes de montañas, marchas y toda una sucesión de planetas.

La música es mi amor oculto, la auténtica amante, me he reconciliado con la música, y todo me suena mejor, mi guitarra me suena decente, mi voz me alegra hasta a mi, y mi viola ya no está ahogada.

Me volví a enamorar de mi música, no solo la que yo compongo, si no la que cantaba cada día, y ya no solo por recuperar el amor por la música, si no por la voz que me acompaña cada día, haciendo que ahora esas canciones ya no tengan solo sentimiento, si no sentido.

Me volví a enamorar de la música y de todo lo que ha venido con ella.

martes, 15 de noviembre de 2016

Café

Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, tíralo a la basura. Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, tíralo a la basura. Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, tíralo a la basura.

Monótono, cálido, familiar, frío, sabroso, soso, azucarado, amargo. Café, siempre lo mismo, siempre diferente, distinto aroma pero el mismo a la vez. El mismo café te sabe diferente dependiendo del día y te huele diferente dependiendo de la ocasión, aunque si lo coges de máquina es siempre la misma secuencia: Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, tíralo a la basura. Pero a veces no

A veces el café es más allá de la máquina, sobrepasa el vaso de papel y el palillo de plástico. A veces el café es una taza grande o pequeña, que calienta tus manos al cogerla envolviéndola con las mismas. El café de taza son horas de remover con la cuchara, de beber entre palabras y disfrutar del calor que genera dentro de una conversación.

A veces el café es solo, pero cuando se acompaña, y no precisamente de leche si no de una compañía que no es fácil de encontrar, sienta mejor que nada. Son ilusiones que se crean al son de los pensamientos, lágrimas que brotan de los ojos que perciben dolor, o de los que por el contrario perciben la alegría de saber que al otro lado de los mismos hay alguien haciéndole reír. 

El café de taza son declaraciones, preocupaciones, besos, abrazos, caricias, reuniones. Tras un buen café se esconde el secreto de la felicidad, algo que cambia el chip del día, hace soportable lo insoportable, agradable lo soportable e inmejorable lo agradable.

Y no tiene por qué ser café, puede ser chocolate, agua o un té, o cualquier cosa que permita esta situación.

El café de taza no es comparable al de máquina, aunque en ocasiones un café de máquina hace el apaño y cambia su rápida rutina de: Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, tíralo a la basura. A un: Mete una moneda, pulsa el botón, coge el vaso, bebe, disfruta, pasea con él y a veces se olvida de tirarlo a la basura.

El café es mas que una bebida, el café es una tarde de vida, la charla que esperas,
El café es un beso, un abrazo, el café son esas palabras que tanto esperas.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Un domingo cualquiera

Hoy es un domingo cualquiera, lluvia dentro y también fuera. Hoy es un domingo cualquiera, frío en la gente y frío en el ambiente.Domingo de manta peli y sofá, pero la tele no enciende, el sofá no existe y la manta no calienta. Domingo de quedarse en casa, porque si sales fuera no te sientes cómodo, porque si te vas al cine no tiene sentido la peli o si vas al teatro no parece que te llene la obra.

Hoy es un domingo cualquiera, culo en la silla y ojos en la pantalla, perdiendo el tiempo mirando a la nada. Domingo de misa sin canción, domingo de twitter sin razón.

Hoy es un domingo cualquiera, de esos en los que los consejos no calan, las palabras no mojan y las sílabas no humedecen. Domingo de gestos perdidos, domingo de banderas a medio izar.

Hoy es un domingo cualquiera, de residencias que vuelven a la normalidad, de vidas que vuelven a cuando fue normal. Domingo de desaparecer, domingo de seguir, domingo de dudar si este es mi lugar.

Hoy es un domingo cualquiera, de felicidad interior y chocolate caliente. Domingo de recordar que eres feliz, domingo de de recordar que para ello, fuiste un poco infeliz

Hoy es un domingo cualquiera, de pensar sin razón, y de guitarras que descansan de mi canción. Domingo de pensar en lo que algún día fui, domingo de pensar en lo que me convertí, domingo de esferas de reloj, que no dan la hora, y con razón.

Hoy es un domingo cualquiera, de bajón tras el subidón, nada de que preocuparse, solo hay  que aliviar tensión. Domingo de ser feliz, domingo de escribir, domingo de cantar una triste canción, aunque sin estar triste, solo que llega al corazón

Hoy es un domingo cualquiera, pero diferente a la vez, vida nueva, amor a estrenar, que no se siente para nada fugaz. Domingo de sonreír, domingo de esperar, domingo de preparar el camino.

Hoy es un domingo cualquiera, perfecto para tu historia continuar.

lunes, 8 de febrero de 2016

No nos entendemos (Poema en tu honor)

No nos entendemos y es una pena
gritos y discusiones casi todos los días.
Daño en cada palabra,
rabia en cada grito, lágrimas en cada pelea.

No nos entendemos y es una pena
realmente me encantaría que podamos hablar sin pelear
dialogar para entender, conversar para recordar

Me enervo a la mínima a la segunda repetición
pero me presiona pensar que lo hago todo mal
Luego nos empezamos a buscar,
pataletas y gritos hasta acabar mal.

Y no veas el mal cuerpo que se me queda al final
noches sin dormir, sin parar de temblar.
Comiéndome el coco por haberte vuelto a fallar
me ahogo en un sollozo que no quiere cesar

Los días siguientes son fríos, sin mas
no encuentro forma  de  poder alegrar
y tú me dices que no me sabes hablar
tampoco yo lo dejo fácil, no me dejo de culpar

Te prometo que no estoy perdido en mi cuarto
Tengo ganas locas de empezar el año
pero ahora no me encuentro con fuerzas de actuar
No me siento preparado para un cursillo empezar

Será el miedo que me da el conocer
a mas gente de esta ciudad de ayer
pero cuando me vaya, no lo vas a dudar
seré el primero en empezar a hablar

Ya tengo amigos que me quieren como el que más
y los atesoro como un diamante al brillar
Créeme si te juro que estoy bien,
simplemente me desanimo sin querer

Y esto es todo lo que quería contar
no sabía de que forma me podía disculpar
intentaré ser paciente por ti
de verdad, no estoy tan mal si me sonríes a mi

Así que intentaré no hacerte sentir mal
que nuestras palabras de daño se pierdan sin mas
muchas gracias por aguantarme sin merecer
tú eres una gran mujer

y con esto me despido, lo siento una vez mas
siento mucho que nos hagamos llorar
recuerda que yo te quiero como el que más
y una vez mas, muchas gracias, mamá.

miércoles, 3 de febrero de 2016

9 meses

Han pasado ya 9 meses desde que aquel adiós que debió ser un hasta luego.

Han pasado 9 meses en los que todo cambió de una forma drástica al desaparecer ya por completo una parte tan importante de mi vida que quizá me hubiese costado menos llenar si todo hubiera sido diferente.

Y han sido varias las veces en las que he pensado ir a hablar a aclarar las cosas, pero lo que en sus inicios era algo que no me dejaba dormir, acabó siendo una página mas en el capítulo de las cosas perdidas.

Sigo encontrándome con alguna personilla de esa gran familia a la que no sienta bien siempre que se descanse un poco de lo que acaba quemando, y cada vez que les veo solo se me escapa una sonrisilla por los momentos que pasamos y lo mucho que aprendí y sobre todo lo mucho que viví junto a esa gente.

Pero por otro lado no dejo de pensar que en aquel lugar donde se encontraba mi hogar por algunas de las personas que habitaban ese espacio, yo ya no soy bienvenido, y todo porque se forzó el malentendido de que a mi no me importaba para nada aquella amistad, cuando simplemente estaba en un año que en una parte no me sentía tan a gusto, y mi confianza para ciertos temas los dirigía a otra gente con la que me sentía mas cómodo hablando de aquellas cosas del corazón y mis idas de cabeza.

9 meses han pasado desde que el sitió al que amaba se quedó atrás, cuando al no verme preparado para aguantar un rato más, necesitando un descanso de una vida en aquella familia, fui a poco tachado de traidor por alguna de las personas, alegando que no me ponía en su lugar, cuando el que necesitaba que se pusieran en mi lugar era yo.

9 meses han pasado y el rencor que podía tener murió al mes de marchar. No soy mas que un vagón descarrilado, cubierto de moho y malas hierbas de quien no se acuerda, pues todo sigue, y ojo, que no digo que quiera que se me recuerde, pero para quien se va y quería esa vida como nadie, siempre es cruel y doloroso ver que todo sigue y tú quedas como una piedrecilla mas que estaba en el camino.
Por otra parte en el fondo no puedo evitar alegrarme al ver de vez en cuando, espiando por los entresijos de sus redes, que todo avanza lleno de alegría, lleno de paz, transmitiendo espíritu, pero espero que ese espíritu no impida a nadie volar fuera del nido sin poner trabas, y simplemente ofreciendo aquesta casa en la que se encuentra como punto de regreso para cuando quiera, como debería ser una familia,
como debió ser el hogar que en mi corazón quise, la familia que en mi corazón amé.

Seguid avanzando, haciendo cosas pequeñas que puedan cambiar el mundo, indivisa manent.

Sed felices

martes, 2 de febrero de 2016

La sala - Capítulo 0, Blanco

Blanco.

Blanco puro como la nieve. Blanco y vacío es el espacio que hay a su alrededor. Blanco y nada mas.
Se despertó allí, recostado como si de un feto se tratase, sin saber como llegó, sin nadie a su alrededor.
Decidió levantarse y moverse por el lugar, blanco, blanco y nada mas. El sonido de sus pasos se ensordecía, pero el suelo no parecía mullido como para que pueda absorber ningún ruido. A los pocos pasos se estampa contra un muro, blanco, como todo a su alrededor. Decidió seguirlo, con la mano apoyada en él para tener un punto de referencia, Llegó a una esquina, repitió el proceso con la pared adyacente, y así hasta encontrar un total de 4 esquinas las cuales formaban un ángulo de 90 grados con las paredes.

Paredes blancas, suelo blanco, techo blanco. Techo que no alcanzaba, pero lo que había sobre su cabeza no era mas que superficie blanca, ni una nube, ni un ápice de cielo azul.

Se sentó en aquel suelo, algo duro y frío, pero no se sentía incómodo y recopiló información. Suelo blanco, paredes blancas, techo blanco. Una sala cuadrada, no mucho mas grande que su altura de lado a lado y de altura incierta. Con todo esto surgieron varias dudas en su cabeza: "¿Qué es este lugar?,¿cómo salgo de aquí?, ¿cuánto tiempo podré sobrevivir aquí sin una toma de aire aparente?, ¿Es esto un sueño?,¿cómo he llegado aquí?"

Blanco, blanco como la nieve, solitario y vacío, sin respuestas a sus dudas.

Acurrucado en una esquina cerró los ojos para ver otro color que no fuese blanco, y todo se volvió negro, un negro que guardaba la esperanza de que al abrirlos volviese a estar en el último lugar al cual llamó hogar

Blanco, negro, y nada mas

miércoles, 13 de enero de 2016

Nunca Jamás - Pendiente de nombre (Letra)

Recuerdo las tardes jugando sin mas
éramos niños que reían sin mal
la calle mojada tras un chaparrón
era un océano en la imaginación.

Y cada noche al irse el Sol
caíamos rendidos en un barco a vapor
que navegaba por un mundo ideal
aquellos sueños por las nubes de sal.

Y recuerdo cada mañana poder despertar
con la luz del sol poder desayunar
ir  al colegio y empezar a crecer
sin una pizca de ilusión que perder

    Recuerdo aquella infancia que vivimos los dos
    éramos niños en una puesta de sol
    Y queda como si fuese ayer
    cuando en Nunca Jamás nos dejaron crecer

Esa vida de vista se perdió
como la meta en una cancha de fútbol sin balón
fueron las series que nos hicieron creer
que fuimos héroes en una cáscara de nuez

Ahora somos dos adultos de mas
carne, huesos y un alma por curar
¿Dónde quedaron los tiempos de jugar,
cuando los polis y cacos no querían matar?

Gente que ahora luchar por vivir
billetes, tarjetas que no dejan seguir.
Y el niño dentro nos dice "¿de qué vas?
¿Dónde está esa mente que me hizo volar?"

    Recuerdo aquella infancia que vivimos los dos
    éramos niños en una puesta de sol
    Y queda como si fuese ayer
    cuando en Nunca Jamás nos dejaron crecer

viernes, 1 de enero de 2016

La BSO de mi 2015

Bueno hoy voy a hacer una pequeña lista simplemente con algunas de las canciones que marcaron mi año pasado, espero que os sirvan de recomendación, o lo que queráis, sed felices

       1.- Música española/en español

Tal para cual - José Moreno

Barquito - El niño de la Hipoteca

Mesas y sillas vacías - Los Miserables

Todavía una canción de amor - Los Rodriguez

Septiembre - Los Enemigos

Fan de ti - Sidecars

No puedo enamorarme de ti - Sabina

Cadillac Solitario - Loquillo

Tiramisú de Limón - Sabina

María - La oreja de Van Gogh (todos pecamos alguna vez)

Pasando página - El niño de la hipoteca

No puedo vivir sin ti - Los Ronaldos

Sale el Sol - Los Miserables

Jesucristo García - Extremoduro

Garabatos - Fito y fitipaldis

Contigo - Sabina

        2.- Música extranjera (que mas probablemente conozcáis)

Piano man - Billy Joel (obviamente)

Thunderstruck - ACDC

Starman - David Bowie

Perfect two - Auburn

Back in black - ACDC

Piant it black - The Rolling Stones

Waiting for love - Avicii (todos pecamos alguna vez 2)

Winter winds - Mumford & Sons

Carry on - Fun

Should I stay or should I go - The clash

Come as You are - Nirvana

Walk - Foo Fighters

The times they are a'changin - Bob Dylan

Hurricane - 30 Seconds to Mars

Wish you were here - Pink Floyd

Fly me to the moon - Frank Sinatra y la versión de Evangelion

      3.- Canciones extranjera (que tal vez no conozcáis excepto algunos)

Ugly - 2NE1

Aoi shiori - Galileo Galilei

Secret Base - Anohana (el ending)

Kyoumu Densen - Ali Project

Fuwa Fuwa time - K-on

Aishiteru Banzai - Love Live

Dont say lazy - K-on

Snow halation - Love Live

wherever you are - One Ok Rock

Goose house - Hikaru nara

My song - Angel beats

Dango daikazoku - Clannad

     4. Lo que me ponía siempre para trabajar:

Requiem in D minor- W.A Mozart

   Y las que no aparecen, BSOs de animes, películas, cantautores.... de todo