Blanco.
Blanco puro como la nieve. Blanco y vacío es el espacio que hay a su alrededor. Blanco y nada mas.
Se despertó allí, recostado como si de un feto se tratase, sin saber como llegó, sin nadie a su alrededor.
Decidió levantarse y moverse por el lugar, blanco, blanco y nada mas. El sonido de sus pasos se ensordecía, pero el suelo no parecía mullido como para que pueda absorber ningún ruido. A los pocos pasos se estampa contra un muro, blanco, como todo a su alrededor. Decidió seguirlo, con la mano apoyada en él para tener un punto de referencia, Llegó a una esquina, repitió el proceso con la pared adyacente, y así hasta encontrar un total de 4 esquinas las cuales formaban un ángulo de 90 grados con las paredes.
Paredes blancas, suelo blanco, techo blanco. Techo que no alcanzaba, pero lo que había sobre su cabeza no era mas que superficie blanca, ni una nube, ni un ápice de cielo azul.
Se sentó en aquel suelo, algo duro y frío, pero no se sentía incómodo y recopiló información. Suelo blanco, paredes blancas, techo blanco. Una sala cuadrada, no mucho mas grande que su altura de lado a lado y de altura incierta. Con todo esto surgieron varias dudas en su cabeza: "¿Qué es este lugar?,¿cómo salgo de aquí?, ¿cuánto tiempo podré sobrevivir aquí sin una toma de aire aparente?, ¿Es esto un sueño?,¿cómo he llegado aquí?"
Blanco, blanco como la nieve, solitario y vacío, sin respuestas a sus dudas.
Acurrucado en una esquina cerró los ojos para ver otro color que no fuese blanco, y todo se volvió negro, un negro que guardaba la esperanza de que al abrirlos volviese a estar en el último lugar al cual llamó hogar
Blanco, negro, y nada mas
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