Han pasado meses, pero sigo atrapado.
Me condenaron a abandonar mis estudios, no tuve opción a marchar al erasmus, y el pánico y la ansiedad me impiden pisar de nuevo Madrid. Estoy atrapado en Burgos, sin mucha opción sobre dónde ir y qué hacer.
He intentado encontrar un trabajo, pero el estrés que generaba y la cantidad de tiempo que me comía no me ayudaba a mejorar ni a sentirme libre de nuevo.
He podido librarme de las pastillas, las cuales me tenían esclavizado en un estado de muerto en vida, que lejos de animarme, me mantenían sedado y me forzaban una sonrisa ficticia cuando algún conocido contaba alguna gracia. Luego de ello, mi cuerpo solo las necesitaba, como un drogadicto necesita sus sustancias, por suerte las pastillas acabaron, los químicos ya no están en mi cuerpo.
Estoy atrapado en mi propia vida, tras todo lo ocurrido, y todo lo que me han dicho estoy atrapado en un mundo fuera de la red. Ver una simple red social me causa pánico, miedo, el corazón se me encoje y ni siquiera puedo soltar una lágrima, y todo esto simplemente viéndolo en el móvil de un ajeno. Solo me permito whatsapp y telegram, aunque sea por contactar con las 3 personas contadas con las que hablo habitualmente, siendo esto unos pocos días a la semana y para cosas triviales en su mayoría. También me he permitido eso de Tinder, aunque lo tengo en el olvido pues también me genera pavor conocer a nadie para ninguna cosa, así que casi ni lo cuento, simplemente cambio la bio cada x tiempo cuando me aburro. Lo se, soy altamente patético.
Estoy atrapado en la noche, y en mi propia cabeza las imágenes de quienes me dejaron en este estado en verano me persiguen a cada segundo. No consigo deshacerme de ellos. Y ella... con su indiferencia, y todas las palabras vacías que quedaron me ha desterrado con su fantasma a un hueco del que no puedo salir.
Me atraparon en un cambio de discurso, en el que ya todos mis conocidos se cansan de la situación, y he pasado de ser a quien ayudar, a ser el único causante de mis problemas, casi justificando todo lo que ella hace y deja de hacer, casi defendiéndola, aunque me insistan que no lo hacen y dejándome a mi propia suerte, cuando no son capaces de ver, que yo no soy capaz de salir de aquí, y eso que soy constantemente quien intenta en una lucha interna salir de aquí.
Estoy atrapado, como decía antes, en un momento sin estudios ni trabajo, en esta ciudad no hay quien encuentre algo que pueda permitirme recuperarme y sentirme útil a la par. Por otra parte he buscado todas las opciones de estudio posibles y ninguna llega a permitirme cumplir mi objetivo de terminar y salir de este infierno que está siendo mi "vida universitaria" en menos de otros 3 años, sin contar este que está pasando. Así es, he pasado, sin tener opción a ello, de tenerlo todo listo en un año y un curso a medias, a no poder terminar nada en menos de 4 años, si esta vez contamos este curso. Es frustrante ver como todo el trabajo que has hecho se ha ido a la mierda.
Estudiar online queda descartado, por el coste que ha supuesto, que espero algún día poder devolver a mis padres, y mi incapacidad de sentirme útil o productivo estudiando, sin asistir a una clase física donde el/la profesor/a explique las cosas en directo, y pueda hacer pruebas prácticas en un entorno cerrado, con compañerxs y gente con la que poder socializar y con la que comentar cosas de la propia carrera. Si a esto le añadimos todo el humo que me han vendido en la UNIR para convencerme de estudiar asignaturas que ya he estudiado enteras, y sacar más dinero de los bolsillos de mi familia, tenemos todo el pescado vendido. Y a esto hay que añadirle la ansiedad, el pánico y el dolor en el pecho que me provoca ponerme a estudiar o algo similar, créeme, ya lo he intentado, es algo horrible.
Estudiar en una universidad física se me hace una tarea un tanto laboriosa, a Madrid no me puedo acercar por razones antes comentadas, probablemente acabaría loco allí, y en las otras opciones de universidades las convalidaciones, siendo optimistas, no llegarían a las 13 asignaturas, optativas incluidas, volviendo de nuevo a lo mismo de antes, además de que no me pueden ofrecer, o no quieren mejor dicho, ofrecerme información sobre las convalidaciones hasta que llegue mayo. Parece que el comprobar una serie de asignaturas lleva demasiado tiempo a la hora de leer y juzgar si quieres sacar más dinero a un estudiante y su familia, o quieres ser honesto y que la educación premie.
(Por que os puedo confirmar, que podría estar estudiando en la UNIR a gusto si en vez de quitarme un año entero convalidando optativas, se hubieran puesto las pilas y me hubieran convalidado todas esas asignaturas que yo ya he estudiado y permitiéndome aprender algo nuevo).
Por último estoy atrapado en vida, mi cuerpo no quiere morir, quiere seguir aquí, no quiere dejar de respirar por mucho que lo intente. Si me asfixio, sigue respirando, si cojo un cuchillo no se corta la piel, si golpeo fuerte mi cabeza me mantengo consciente.
Hace mucho tiempo que esto dejó de ser "por una ruptura", ninguna ruptura merece nada de esto. Esto ha pasado a ser por una vida destruida, una cabeza rota y un encierro al que me condenó aquella chica de corta estatura y sus conocidos al mostrar tal indiferencia por mi existencia para su propio bien. Esto es ahora, por una vida que no puedo recuperar, pero que me siguen insistiendo en que es cosa puramente mía, que no consigo comprender. He pasado a ser el malo de mi película, dejándome a mi suerte, y quienes me defendían y me daban alguna esperanza de que todo puede mejorar, ahora me acusan de todo lo ocurrido de una forma u otra, y en un intento de "ayudarme", simplemente me mantienen encerrado, atrapado una y otra vez en mi propia vida.
Quien sabe si me volverán a ingresar y encerrar, mantenerme en un espacio ahora contra mi voluntad todo lo que estime una persona con un papel que le da autoridad moral para decidir sobre mi vida. Quién sabe, si me van a poner una capa más en esta matrioska para encerrarme y atraparme ya del todo, hasta que consideren que he seguido mi vida y puedan sentirse orgullosos de que "he salido de esta" y me han "ayudado".
Con la ayuda de mi propia cabeza tanto aquella chica, como sus amigos, como quienes yo tomaba por familia y amigos, me han atrapado en un estado de culpabilidad constante, de pánico ante aquellas cosas que tanto amaba, de incapacidad para hacer todo lo que me apasionaba, de no poder dormir, y de, hacerme sentir culpable constantemente de todo lo que me pasa, sin mostrar un mínimo de justicia ante lo que me ha convertido en este pequeño monstruo atrapado en un frasco que soy ahora.
Ni cuentos ni poesia
Vistas de página en total
martes, 25 de diciembre de 2018
domingo, 23 de septiembre de 2018
Condenado a vivir
Condenado a la vida, encadenado en una oscura celda sin poder salir, mi mente y mi cuerpo libran cada día una lucha incesante, por llenar el vacío que quedó un corazón podrido de latir.
Mi cárcel es un foso, vigilado por la mujer que se lo llevó todo, que me dejó sin nada y me apartó de lo que quedaba, y en ocasiones aparece el hombre que intentó suplantar mi vida, que mintió a sus amigos, que comió la cabeza de la mujer, y que farda de haber sido el mayor partícipe de que ella me abandonara, y ojalá me lo estuviera inventando.
En mi cárcel libro una lucha diaria, una constante batalla en la que las armas no me hacen nada.
La electricidad de los enchufes no recorre mi cuerpo, los objetos cortantes no terminan de traspasar la piel de mi brazo, el mismo brazo que me impide penetras la hoja de un cuchillo en mi pecho. Las pastillas no entran en mi garganta, ya sea por no poder tragarlas o por una mano ajena que lo impide en el último momento. Las carreteras se vacían cuando me lanzo a ellas, y las alturas no llegan a bajar porque hay quien me impide subir.
Aunque la mayor tragedia es la de las noches, cuando la mujer me aterroriza en mis sueños como cantaba una de sus sudaderas, convirtiendo cada uno de ellos en una pesadilla peor de las vividas en Elm Street, pues me acechan durante el día también, y me llevan a un destino peor que la propia muerte. La mujer y sus constantes frases, su séquito y sus palabras, y el hombre y sus risas, hacen que cada día sea un infierno, hacen que desee esa muerte y, seguramente, también hagan que mi cuerpo impida que mi corazón deje de latir, para hacerme sufrir lo que merezco.
Cuando intentó terminar con mi vida como aquella vez que prometí hacerlo, solo pasan minutos y horas de puro sufrimiento físico, el oxígeno casi no llega mi cuerpo, mi cara se hincha y empieza a doler, pero mi cuerpo no quiere ceder ante algo que a cualquiera le hubiera matado.
Las drogas y el tratamiento que deberían devolverme a donde estaba ya no afectan a mi cuerpo, y no me entran. Ni los médicos ni los hospitales podrían salvarme
Las palabras de quien dice que me quiere ya no afectan, solo rebotan en el cascarón que es mi cuerpo y son extraídas por la voz de la mujer y su séquito. Los actos de esa gente que dice que me quiere pasan delante de mis ojos, en ocasiones inertes, sin que casi pueda esbozar una sonrisa sincera. El humor que intenta salir se apaga como una llama en el mar, la música que puedo extraer suena casi como un sonido en el agua, y la persona que yo era la siento caer en un vacío negro como en "Déjame Salir" cayendo y cayendo mientras la mujer sigue ahí.
Mi mente se ha rendido, y solo quiere pulsar el botón de apagado, se ha rendido ante la brutal paliza que la mujer que decía quererle le ha dado. Mi cuerpo y la gente que dice quererme aun no se han rendido, pero cada día que pasa solo veo como intentan mover un títere muerto, cuyo corazón late solo porque el cuerpo impide a la mente y a la mujer que acabe, en un sufrimiento diario, que se asemeja a los minutos y horas sin casi oxígeno que se sienten como una profunda caída al oscuro fondo del mar.
viernes, 17 de agosto de 2018
Una carta en negro
Un verano entero está pasando, un verano lleno de pastillas todo el día, de alcohol cada 5 días y de una habitación destrozada por memorias que no consigo recordar.
Un verano entero está pasando, en el que toda mi vida fue derruida y tirada por el retrete, una vida que me fue arrebatada sin yo tener opción a elegir.
Perdí todos mis estudios, aunque parezca una tontería, todo lo que había trabajado en el pasado y lo que había trabajado para el futuro ya no existe, y sin embargo hay quien lo va a vivir y aprovecharse de ello, sin ningún tipo de penalización.
He perdido toda mi vida personal, todo lo que había construido desde la última recaída, cada esfuerzo sobrehumano que he hecho, cada sonrisa forzada hasta que no era forzada y era real, todo eso se me ha arrebatado.
Se me ha arrebatado miles de horas de música, miles de esfuerzos por sacar sonrisas tocando, cantando, miles de letras que tenían nombre y ahora son como demonios que me persiguen, he perdido el amor por la música y lo que lo rodea, así como la oportunidad de tocar en el que iba a ser el concierto más importante porque era el que tú querías tocar conmigo, aunque lo disfrutaste más que si yo hubiera estado.
Me arrebataste la vida, y la gente que yo consideraba amiga también me dejó atrás, me impedisteis expresar como me sentía porque no estabais de acuerdo con un comentario, me dijeron que solo te estaba machacando, que aceptase que no he sido suficiente para ti... que estaba siendo una persona tóxica para tu vida.
Me rompisteis tanto que me tuvieron que ingresar en el ala de la locura de un hospital donde pase el peor rato de toda mi vida, me provocasteis unos ataques de ansiedad y pánico que convirtieron mi habitación en un infierno en la tierra, me quitasteis las ganas de vivir, de esforzarme, hasta llegar a intentar dejar de ello en dos ocasiones. Habéis conseguido que me llenen de pastillas, seis sedantes al día, para mantenerme tranquilo y como un vegetal en el salón, y antidepresivos para fingir la sonrisa.
He visto a mis padres morir por dentro y llorar como si su hijo estuviera muerto y lo hubieran perdido todo, he visto a mis amigos perder la llama en sus ojos al verme, temblar, enfadarse, llorar ante la impotencia de tener casi un cadáver como amigo. He visto a una persona que casi es la que más quiero sufrir conmigo e intentar desenterrarme y tener piedad y odio por ti, porque en parte te entendía, pero en gran parte no. He visto como querían volver a ingresarme, enfadarse conmigo de la impotencia, dejar sus vidas un poco de lado por mi, por lo que me has arrebatado.
He visto como tú sigues tu vida como si yo no te hubiera importado, y como sigue habiendo algo que no encaja, como siendo yo la persona que más querías y a la que amabas y la más importante de tu vida como me dijiste al dejarme, está enterrado y arrancado como una mala hierba, mientras tú sonríes, y pareces estar mejor que nunca.
Me culpaste de que un par de personas te dejaran de hablar, nunca supiste defenderme, ni mostrar tu apoyo por mi cuando tenía problemas con alguien, he visto como te lavabas siempre las manos como Pilatos por miedo a perder a nadie. Como te han controlado y manipulado para al final, sin darte cuenta hacerte elegir entre ellos y yo, y tú quedarte con quienes te hicieron elegir.
Estoy viviendo ahora los momento y la vida que tú deberías vivir, y que yo me he esforzado al máximo para evitar, y he acabado viviendo yo. Estoy sin estudios fijos, perdido ante la incertidumbre de no saber qué me espera el curso que viene, viendo como cada opción que tengo se desestabiliza y se derrumba a cada paso que intento dar. Veo como sigo un tratamiento que deberías haber empezado tú hace meses pero que decidiste ignorar y en parte ha llevado a esta situación. Veo como s me habéis obligado a empezar de cero, y os habéis deshecho de mi como un pañuelo.
También observo con cada día que pasa cómo realmente no me querías, y a lo mejor nunca me quisiste, cómo, aun diciendo que no querías perder a nadie y menos a mi, ahora intentas evitar todo lo relacionado conmigo para sentirte mejor, como me has abandonado en la cuneta cuando no sabías gestionar tus emociones. Veo como me decías "asume las consecuencias de tus actos" y ahora evitas las consecuencias de los tuyos para seguir una vida que me has arrebatado y que no te ofrece ninguna pega.
Y lo peor,es que ojalá hubiera sido solo una ruptura, y no hubieras conseguido romper en mil pedacitos al que aseguraste hasta el último momento ser el amor de tu vida.
Un verano entero está pasando, en el que toda mi vida fue derruida y tirada por el retrete, una vida que me fue arrebatada sin yo tener opción a elegir.
Perdí todos mis estudios, aunque parezca una tontería, todo lo que había trabajado en el pasado y lo que había trabajado para el futuro ya no existe, y sin embargo hay quien lo va a vivir y aprovecharse de ello, sin ningún tipo de penalización.
He perdido toda mi vida personal, todo lo que había construido desde la última recaída, cada esfuerzo sobrehumano que he hecho, cada sonrisa forzada hasta que no era forzada y era real, todo eso se me ha arrebatado.
Se me ha arrebatado miles de horas de música, miles de esfuerzos por sacar sonrisas tocando, cantando, miles de letras que tenían nombre y ahora son como demonios que me persiguen, he perdido el amor por la música y lo que lo rodea, así como la oportunidad de tocar en el que iba a ser el concierto más importante porque era el que tú querías tocar conmigo, aunque lo disfrutaste más que si yo hubiera estado.
Me arrebataste la vida, y la gente que yo consideraba amiga también me dejó atrás, me impedisteis expresar como me sentía porque no estabais de acuerdo con un comentario, me dijeron que solo te estaba machacando, que aceptase que no he sido suficiente para ti... que estaba siendo una persona tóxica para tu vida.
Me rompisteis tanto que me tuvieron que ingresar en el ala de la locura de un hospital donde pase el peor rato de toda mi vida, me provocasteis unos ataques de ansiedad y pánico que convirtieron mi habitación en un infierno en la tierra, me quitasteis las ganas de vivir, de esforzarme, hasta llegar a intentar dejar de ello en dos ocasiones. Habéis conseguido que me llenen de pastillas, seis sedantes al día, para mantenerme tranquilo y como un vegetal en el salón, y antidepresivos para fingir la sonrisa.
He visto a mis padres morir por dentro y llorar como si su hijo estuviera muerto y lo hubieran perdido todo, he visto a mis amigos perder la llama en sus ojos al verme, temblar, enfadarse, llorar ante la impotencia de tener casi un cadáver como amigo. He visto a una persona que casi es la que más quiero sufrir conmigo e intentar desenterrarme y tener piedad y odio por ti, porque en parte te entendía, pero en gran parte no. He visto como querían volver a ingresarme, enfadarse conmigo de la impotencia, dejar sus vidas un poco de lado por mi, por lo que me has arrebatado.
He visto como tú sigues tu vida como si yo no te hubiera importado, y como sigue habiendo algo que no encaja, como siendo yo la persona que más querías y a la que amabas y la más importante de tu vida como me dijiste al dejarme, está enterrado y arrancado como una mala hierba, mientras tú sonríes, y pareces estar mejor que nunca.
Me culpaste de que un par de personas te dejaran de hablar, nunca supiste defenderme, ni mostrar tu apoyo por mi cuando tenía problemas con alguien, he visto como te lavabas siempre las manos como Pilatos por miedo a perder a nadie. Como te han controlado y manipulado para al final, sin darte cuenta hacerte elegir entre ellos y yo, y tú quedarte con quienes te hicieron elegir.
Estoy viviendo ahora los momento y la vida que tú deberías vivir, y que yo me he esforzado al máximo para evitar, y he acabado viviendo yo. Estoy sin estudios fijos, perdido ante la incertidumbre de no saber qué me espera el curso que viene, viendo como cada opción que tengo se desestabiliza y se derrumba a cada paso que intento dar. Veo como sigo un tratamiento que deberías haber empezado tú hace meses pero que decidiste ignorar y en parte ha llevado a esta situación. Veo como s me habéis obligado a empezar de cero, y os habéis deshecho de mi como un pañuelo.
También observo con cada día que pasa cómo realmente no me querías, y a lo mejor nunca me quisiste, cómo, aun diciendo que no querías perder a nadie y menos a mi, ahora intentas evitar todo lo relacionado conmigo para sentirte mejor, como me has abandonado en la cuneta cuando no sabías gestionar tus emociones. Veo como me decías "asume las consecuencias de tus actos" y ahora evitas las consecuencias de los tuyos para seguir una vida que me has arrebatado y que no te ofrece ninguna pega.
Y lo peor,es que ojalá hubiera sido solo una ruptura, y no hubieras conseguido romper en mil pedacitos al que aseguraste hasta el último momento ser el amor de tu vida.
lunes, 2 de julio de 2018
Lista de lo que ya no existe
Un abrazo, miles de abrazos, todos los del mundo que nos prometimos.
Besos que hacían parar el mundo y otros que simplemente nos calmaban los malos momentos.
Manos sujetas que nos decían que todo iba a ir bien.
Pequeños planes en poco espacio de tiempo, porque le futuro era algo que no importaba, lo que nos importaba era el presente.
Tardes de cama descansando simplemente disfrutando de la compañía del otro.
Largos días que decíamos que ojalá nunca terminaran.
Los "buenas noches" y los "buenos días".
Las charlas de nuestras preocupaciones.
Las risas y las bromas tontas.
Las cenas juntos.
Los paseos.
Los mimos, los de broma y los de verdad.
Las cosquillas que odiabas y que me hacías.
Las llamadas cuando estábamos lejos.
El esperarnos para coger el tren.
Chamartín.
Las partidas de cartas.
Los mimos, los de broma y los de verdad.
Las cosquillas que odiabas y que me hacías.
Las llamadas cuando estábamos lejos.
El esperarnos para coger el tren.
Chamartín.
Las partidas de cartas.
Sacar a Max.
Perdernos en el bosque de tu pueblo.
Perdernos en las callejuelas de mi ciudad.
Las caricias durante horas.
El sentir de nuestros corazones latiendo.
Las tardes de pecaditos y paseo.
Los días de perder el tiempo.
Los días con los amigos disfrutando de más compañía.
Los pequeños planes para verano.
Mas de mil horas de música.
La compañía para ir al teatro.
La compañía de tocar y cantar juntos.
Las buenas charlas sobre todo tipo de música.
La luz que se iluminaba en tus ojos cuando hablábamos de música clásica.
Las tardes en la pista de hielo, patinando u observando como patinas, con esa sonrisa que te cubría la cara.
Las lágrimas que se nos caían.
Los paseos dados de la mano.
Las charlas cortas por teléfono y las largas en persona.
Los "buchito".
Los "Bonit@ precios@".
Los "eres la persona más importante de mi vida"
Los "soltero de oro" en plan de broma... que me dejaste en soltero de cobre.
Los "eres la estrella en la que siempre me fijo".
Los "te cogería la mano mil veces" y ahora simplemente me la has apartado de tu vida.
El viaje a Turín que tanta ilusión nos hacía.
Los cursos en la UAM.
Los viajes pensados para verano.
El concierto en el que tanto querías que yo tocase y por el que tanto luché para tocar.
Las veces en que me hacías creer que te merecía la pena.
La relación en la que tan feliz estabas.
La relación en la que cuando necesitabas tiempo y espacio yo siempre te lo daba.
La relación en la que no te exigía nada...
La relación con la persona que más querías en este mundo.
La relación tan perfectamente imperfecta.
Yo, la persona que te quería de forma incondicional.
Tú, que me decías a mi que me querías de forma incondicional.
El sentirnos queridos de verdad después de tantos desengaños.
El "no puedo vivir sin ti" y demás canciones.
El "I'm in love with your shadows".
El "un poquito más" de cada día 3.
La sinfonía que componíamos juntos.
El "I'm in love with your shadows".
El "un poquito más" de cada día 3.
La sinfonía que componíamos juntos.
Las canciones que me enseñas.
Las canciones que te enseño.
Los "No quiero perder a nadie más en mi vida" y sin embargo a mi me has arrancado de cuajo de la tuya.
Los "te amo".
Los "te quiero".
jueves, 14 de junio de 2018
Una carta de despedida
Querida mía.
Hace ya un tiempo, o quizá demasiado poco tiempo desde que te marchaste, y espero que allá donde viajes todo esté bien.
Nos conocimos hace dos años ya, ¿recuerdas?, nunca me creí en el colegio que fuera a encontrarte, y aquí estamos. Dos años que han pasado volando, ha sido rápido como una patinadora sobre hielo o un cohete en el espacio, sin resistencia alguna, o una tan mínima que daba casi igual su existencia.
Querida mía, contigo he vivido mil cosas, y teníamos planeadas otras mil, que se fueran a cumplir o no daba igual porque realmente me importaba estar contigo. Querida mía hemos viajado a muchos lugares, conocido a distintas personas y vivido algunas aventuras.
Querida mía, lo éramos todo, pero entre ese todo tú te querías ir, te ahogabas en mi y perdías las ganas de luchar por mi.
Querida mía, tú no tenías nombre propio, tú no eras nadie, tú solo eras algo que había cultivado y construido poco a poco en mi deshilachado corazón con pequeños fragmentos de otros corazones, y pequeños grumos de masa que había fabricado con mis manos.
Querida mía, yo dependía de ti, y ojalá volvieras, pero ¿acaso no dependemos todos de cada tú que nos formamos en nuestro interior?
Querida mía, lo siento mucho, porque no fui suficiente para ti, para mantenerte para endurecer la masa que había forjado tras salir de esta oscura habitación donde ahora me encuentro.
Te fuiste cuando nos abandonaron, por el bien de ambos decían algunos, por su bien propio dicen otros, pero cansada de luchar en el corazón y cabeza de alguien que ha estado un año perdiendo todo, decidiste abandonarme tú también junto al nombre propio por quien tanto hicimos, y tanto hizo por nosotros.
Querida mía me encuentro ahora en mi habitación oscura de nuevo, con la luz de la pantalla iluminando el vacío que quedó en mis ojos pero no iluminando lo que quedó deshilachado dentro de mi pecho.
Ni los hospitales, ni los galenos, ni los químicos que ahora tomo a diario para encontrarte me ayudan a hacerlo. Querida mía te fuiste con esa persona que lo merecía todo, y todo se llevó.
Querida mía tampoco te encontré al otro lado de la Estigia, pero ni siquiera Caronte aceptó mi trato.
Querida mía, allá donde te encuentres, espero que goces de tu propio nombre, que a quién consigas llegar a ser lo que fui a ser en su día no sepa desperdiciarte.
Querida mía estoy esperándote, y buscándote, pero no puedo casi ni moverme. Que quién ya se olvidó de mi te acompañe en la buena senda, que quien lucha por mi no se canse, aunque entendería que lo hicieran.
Y yo, querida mía que te busco y lucho por ti, desde que deshilacharon mi corazón, y con él luego hicieron trapos y husos que parece que ya quedan en el ovillo del olvido, miraré hacía el cielo buscando de nuevo la estrella.
Pero parece que de momento, te fuiste con otras personas, y ahora me despido de ti.
Querida mía, hasta siempre
Miguel.
Hace ya un tiempo, o quizá demasiado poco tiempo desde que te marchaste, y espero que allá donde viajes todo esté bien.
Nos conocimos hace dos años ya, ¿recuerdas?, nunca me creí en el colegio que fuera a encontrarte, y aquí estamos. Dos años que han pasado volando, ha sido rápido como una patinadora sobre hielo o un cohete en el espacio, sin resistencia alguna, o una tan mínima que daba casi igual su existencia.
Querida mía, contigo he vivido mil cosas, y teníamos planeadas otras mil, que se fueran a cumplir o no daba igual porque realmente me importaba estar contigo. Querida mía hemos viajado a muchos lugares, conocido a distintas personas y vivido algunas aventuras.
Querida mía, lo éramos todo, pero entre ese todo tú te querías ir, te ahogabas en mi y perdías las ganas de luchar por mi.
Querida mía, tú no tenías nombre propio, tú no eras nadie, tú solo eras algo que había cultivado y construido poco a poco en mi deshilachado corazón con pequeños fragmentos de otros corazones, y pequeños grumos de masa que había fabricado con mis manos.
Querida mía, yo dependía de ti, y ojalá volvieras, pero ¿acaso no dependemos todos de cada tú que nos formamos en nuestro interior?
Querida mía, lo siento mucho, porque no fui suficiente para ti, para mantenerte para endurecer la masa que había forjado tras salir de esta oscura habitación donde ahora me encuentro.
Te fuiste cuando nos abandonaron, por el bien de ambos decían algunos, por su bien propio dicen otros, pero cansada de luchar en el corazón y cabeza de alguien que ha estado un año perdiendo todo, decidiste abandonarme tú también junto al nombre propio por quien tanto hicimos, y tanto hizo por nosotros.
Querida mía me encuentro ahora en mi habitación oscura de nuevo, con la luz de la pantalla iluminando el vacío que quedó en mis ojos pero no iluminando lo que quedó deshilachado dentro de mi pecho.
Ni los hospitales, ni los galenos, ni los químicos que ahora tomo a diario para encontrarte me ayudan a hacerlo. Querida mía te fuiste con esa persona que lo merecía todo, y todo se llevó.
Querida mía tampoco te encontré al otro lado de la Estigia, pero ni siquiera Caronte aceptó mi trato.
Querida mía, allá donde te encuentres, espero que goces de tu propio nombre, que a quién consigas llegar a ser lo que fui a ser en su día no sepa desperdiciarte.
Querida mía estoy esperándote, y buscándote, pero no puedo casi ni moverme. Que quién ya se olvidó de mi te acompañe en la buena senda, que quien lucha por mi no se canse, aunque entendería que lo hicieran.
Y yo, querida mía que te busco y lucho por ti, desde que deshilacharon mi corazón, y con él luego hicieron trapos y husos que parece que ya quedan en el ovillo del olvido, miraré hacía el cielo buscando de nuevo la estrella.
Pero parece que de momento, te fuiste con otras personas, y ahora me despido de ti.
Querida mía, hasta siempre
Miguel.
domingo, 8 de abril de 2018
Realidad.
La realidad de sentirme en un escenario sentado en la silla de mi cuarto numerado de una residencia de Madrid.
La realidad que siento cuando me pongo los cascos y me aíslo del ruidoso silencio de la soledad de esta pequeña cueva, y enchufo la guitarra al amplificador, y en YouTube busco la canción para interpretar.
La realidad que genero al cerrar los ojos y deslizar mis dedos como un bolígrafo en el papel de un poeta que escribe versos llenos de música. Mirar a mi alrededor y sentir que formo parte de algo un poco mayor, tocando desde atrás lo que hace que la canción sea especial.
La realidad de despertar con mi acústica en un pequeño escenario sin moverme de mi habitación, y tocar una melodía rota, pues el esfuerzo que requiere es algo mayor, y entonar unas palabras desentonadas pero con la pasión de quien desgarra su corazón a pleno pulmón, y siente lo que está cantando.
La pequeña lágrima que surca mi mejilla cuando toco y canto algo, y vivo cada letra de la música que estoy creando, que estoy imitando mientras veo en una pantalla un cantautor real, transmitiendo su letra. Y yo haciéndola mía, y yo sintiendo como si fuera la última canción que fuera a tocar nunca, el concierto de mi vida, en ocasiones mis dedos cubiertos de sangre ante la intensidad y tras tantas horas de ensayo, a veces mi frente llena de sudor, a veces mi guitarra pidiendo un descanso.
La realidad de vivir cada letra de las canciones que hago mías cuando mis dedos navegan por mi guitarra y mi voz rompe a expresar.
La realidad cuando el video llega al final, y la música deja de sonar.
La realidad de una habitación de ruidoso silencio, y amigable soledad, rota por completo ante el estruendo de un corazón que encontró en la guitarra y la voz un medio para dar luz a su habitación.
sábado, 10 de febrero de 2018
Disco 2- Track 1 "Paliza al corazón"
Como la letra de esa canción,
como un boxeador en el ring,
como un insulto a la razón,
llegará a quedarse en tu interior.
Seré capaz de aceptar tu combatir,
podrás reírte todo lo que quieras de mi,
me harás creer que todo va mal,
cuando en realidad sabes que va fenomenal.
Y llegaste como un cañón
me diste una paliza en el corazón
para acomodarlo, para tu calor
Pero lo que vino después, no lo esperaste no lo viste venir
como un cañón, como un golpe de sol se quedó en ti
Como la letra de esa canción,
como un boxeador en el ring,
como un insulto a la razón,
llegará a quedarse en tu interior.
Puede ser tan mágico en su canción,
puede que te quede en Do Mayor,
puede que dejes KO al boxeador,
puede que la consonancia rime en esta ocasión.
Y la música que vendrá después que no la viste venir,
como un cañón, como un golpe arrollador,
como una paliza... a tu corazón...
Como la letra de esa canción,
como un boxeador en el ring,
como un insulto a la razón,
llegará a quedarse en tu interior.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)