Han pasado meses, pero sigo atrapado.
Me condenaron a abandonar mis estudios, no tuve opción a marchar al erasmus, y el pánico y la ansiedad me impiden pisar de nuevo Madrid. Estoy atrapado en Burgos, sin mucha opción sobre dónde ir y qué hacer.
He intentado encontrar un trabajo, pero el estrés que generaba y la cantidad de tiempo que me comía no me ayudaba a mejorar ni a sentirme libre de nuevo.
He podido librarme de las pastillas, las cuales me tenían esclavizado en un estado de muerto en vida, que lejos de animarme, me mantenían sedado y me forzaban una sonrisa ficticia cuando algún conocido contaba alguna gracia. Luego de ello, mi cuerpo solo las necesitaba, como un drogadicto necesita sus sustancias, por suerte las pastillas acabaron, los químicos ya no están en mi cuerpo.
Estoy atrapado en mi propia vida, tras todo lo ocurrido, y todo lo que me han dicho estoy atrapado en un mundo fuera de la red. Ver una simple red social me causa pánico, miedo, el corazón se me encoje y ni siquiera puedo soltar una lágrima, y todo esto simplemente viéndolo en el móvil de un ajeno. Solo me permito whatsapp y telegram, aunque sea por contactar con las 3 personas contadas con las que hablo habitualmente, siendo esto unos pocos días a la semana y para cosas triviales en su mayoría. También me he permitido eso de Tinder, aunque lo tengo en el olvido pues también me genera pavor conocer a nadie para ninguna cosa, así que casi ni lo cuento, simplemente cambio la bio cada x tiempo cuando me aburro. Lo se, soy altamente patético.
Estoy atrapado en la noche, y en mi propia cabeza las imágenes de quienes me dejaron en este estado en verano me persiguen a cada segundo. No consigo deshacerme de ellos. Y ella... con su indiferencia, y todas las palabras vacías que quedaron me ha desterrado con su fantasma a un hueco del que no puedo salir.
Me atraparon en un cambio de discurso, en el que ya todos mis conocidos se cansan de la situación, y he pasado de ser a quien ayudar, a ser el único causante de mis problemas, casi justificando todo lo que ella hace y deja de hacer, casi defendiéndola, aunque me insistan que no lo hacen y dejándome a mi propia suerte, cuando no son capaces de ver, que yo no soy capaz de salir de aquí, y eso que soy constantemente quien intenta en una lucha interna salir de aquí.
Estoy atrapado, como decía antes, en un momento sin estudios ni trabajo, en esta ciudad no hay quien encuentre algo que pueda permitirme recuperarme y sentirme útil a la par. Por otra parte he buscado todas las opciones de estudio posibles y ninguna llega a permitirme cumplir mi objetivo de terminar y salir de este infierno que está siendo mi "vida universitaria" en menos de otros 3 años, sin contar este que está pasando. Así es, he pasado, sin tener opción a ello, de tenerlo todo listo en un año y un curso a medias, a no poder terminar nada en menos de 4 años, si esta vez contamos este curso. Es frustrante ver como todo el trabajo que has hecho se ha ido a la mierda.
Estudiar online queda descartado, por el coste que ha supuesto, que espero algún día poder devolver a mis padres, y mi incapacidad de sentirme útil o productivo estudiando, sin asistir a una clase física donde el/la profesor/a explique las cosas en directo, y pueda hacer pruebas prácticas en un entorno cerrado, con compañerxs y gente con la que poder socializar y con la que comentar cosas de la propia carrera. Si a esto le añadimos todo el humo que me han vendido en la UNIR para convencerme de estudiar asignaturas que ya he estudiado enteras, y sacar más dinero de los bolsillos de mi familia, tenemos todo el pescado vendido. Y a esto hay que añadirle la ansiedad, el pánico y el dolor en el pecho que me provoca ponerme a estudiar o algo similar, créeme, ya lo he intentado, es algo horrible.
Estudiar en una universidad física se me hace una tarea un tanto laboriosa, a Madrid no me puedo acercar por razones antes comentadas, probablemente acabaría loco allí, y en las otras opciones de universidades las convalidaciones, siendo optimistas, no llegarían a las 13 asignaturas, optativas incluidas, volviendo de nuevo a lo mismo de antes, además de que no me pueden ofrecer, o no quieren mejor dicho, ofrecerme información sobre las convalidaciones hasta que llegue mayo. Parece que el comprobar una serie de asignaturas lleva demasiado tiempo a la hora de leer y juzgar si quieres sacar más dinero a un estudiante y su familia, o quieres ser honesto y que la educación premie.
(Por que os puedo confirmar, que podría estar estudiando en la UNIR a gusto si en vez de quitarme un año entero convalidando optativas, se hubieran puesto las pilas y me hubieran convalidado todas esas asignaturas que yo ya he estudiado y permitiéndome aprender algo nuevo).
Por último estoy atrapado en vida, mi cuerpo no quiere morir, quiere seguir aquí, no quiere dejar de respirar por mucho que lo intente. Si me asfixio, sigue respirando, si cojo un cuchillo no se corta la piel, si golpeo fuerte mi cabeza me mantengo consciente.
Hace mucho tiempo que esto dejó de ser "por una ruptura", ninguna ruptura merece nada de esto. Esto ha pasado a ser por una vida destruida, una cabeza rota y un encierro al que me condenó aquella chica de corta estatura y sus conocidos al mostrar tal indiferencia por mi existencia para su propio bien. Esto es ahora, por una vida que no puedo recuperar, pero que me siguen insistiendo en que es cosa puramente mía, que no consigo comprender. He pasado a ser el malo de mi película, dejándome a mi suerte, y quienes me defendían y me daban alguna esperanza de que todo puede mejorar, ahora me acusan de todo lo ocurrido de una forma u otra, y en un intento de "ayudarme", simplemente me mantienen encerrado, atrapado una y otra vez en mi propia vida.
Quien sabe si me volverán a ingresar y encerrar, mantenerme en un espacio ahora contra mi voluntad todo lo que estime una persona con un papel que le da autoridad moral para decidir sobre mi vida. Quién sabe, si me van a poner una capa más en esta matrioska para encerrarme y atraparme ya del todo, hasta que consideren que he seguido mi vida y puedan sentirse orgullosos de que "he salido de esta" y me han "ayudado".
Con la ayuda de mi propia cabeza tanto aquella chica, como sus amigos, como quienes yo tomaba por familia y amigos, me han atrapado en un estado de culpabilidad constante, de pánico ante aquellas cosas que tanto amaba, de incapacidad para hacer todo lo que me apasionaba, de no poder dormir, y de, hacerme sentir culpable constantemente de todo lo que me pasa, sin mostrar un mínimo de justicia ante lo que me ha convertido en este pequeño monstruo atrapado en un frasco que soy ahora.
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