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martes, 26 de diciembre de 2017

La redundancia de lo redundante

La redundancia de lo redundante se encuentra en los sonidos que suenan y los pensamientos que pensamos mientras escribimos y hablamos las palabras que se hablan y escriben.

La redundancia de lo redundante de aquello que se aprende una vez aprendido que el dolor que causamos duele y la alegria que generamos es generosamente alegre. Es en la historia que el historiador a descrito donde se describe la guerra en la que guerrean el benevolente bien y el malicioso mal aunque el que estudia la historia ya estudiada por los que la estudiaron antes que él, solo encontrará historia historiada por historiadores cuyo estudio de la historia ha sido malamente enseñado de mala manera por aquel que comparte la ideología compartida por otros con la misma ideología pensada antes que él.

La redundancia de lo redundante es quemarse con un café hirviendo mientras las gotas de la lluvia gotean mojando una ya mojada ventana en la que al otro lado se sientan unas acomodadas personas que hablan de cosas sobre las que charlar, piensan sobre cosas que te hacen pensar y ríen de bromas, chistes y juegos de palabras tan redundantes que parecen la música generada por un instrumento musical acústico cuando rebota a través de las paredes del mismo para sorprender con una melodía musical. Me voy del tema pero la redundancia de todo esto está en lo redundante de esa conversación donde se conversa sobre temas ya hablados y estudiados, pudiendo pasar a un libro en el cual se estudia historia de cada uno, que es a su vez el propio historiador de su obra histórica llamada la vida.

Lo mas redundante de la redundancia de lo redundante es el estar hablando de algo ya hablado otra vez con la misma persona y de la misma manera de una forma personal y de buenas maneras encontramos redundancia en lo que hacemos cada día, mientras todo lo hecho ya vuelve a ser hablado, hecho o guardado en un pequeño punto de ese libro de historia ya estudiada por cada uno.

Ni siquiera yo en mi persona me libro de la redundancia de lo redundante cuando en cada párrafo de esta pequeña historia ya historiada en esta serie de escritos que habéis leído después de yo haberlo escrito, podéis encontrar la misma frase escrita que da título a aquello que yo  hablo hacia un público que lo lee, una vez ya escrito.

La redundancia de lo redundante está en ver que todo lo visto, estudiado, leído, aprendido y escrito no es mas que algo que se queda en nuestra cabeza en nuestro corazón, porque de no haberlo visto, estudiado, leído, aprendido o escrito no sería algo que redundaría nuestros pensamientos sentimientos y no haría a nosotros lo que hemos hecho de cada uno de los lectores de este escrito, que ya terminado, acaba de ser escrito.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Lo especial en lo cotidiano

Lo especial de lo cotidiano se encuentra en cada pequeño detalle que dejamos pasar cada día sin darnos cuenta.

En un café acompañado de un pequeño manjar mientras te sientas en un frío taburete a tener una pequeña charla con un amigo.

En el esperar el tren que te lleva a tu  ración diaria de conocimiento, y en esa espera a la misma vez esperar o encontrarte con esa persona que con una sola sonrisa te hace olvidar tus problemas.

Lo especial de lo cotidiano se encuentra en los pensamientos que te ofrecen tus momentos diarios, tus inseguridades diarias, tus pequeñas derrotas y tus grandes victorias.

Lo especial de lo cotidiano se encuentra en lo que te ayuda a olvidar todos esos pensamientos negativos de tu mente.

Lo especial de lo cotidiano está en las pequeñas cosas que haces con esa persona que hacen de lo cotidiano algo especial, un paseo a la uni que se convierte en un precioso viaje.

Una vez comentó un profesor en clase que el primer beso sabe como ambrosía, pero que con el tiempo los besos acaban convirtiéndose en algo que sabe poco igual que el tabaco. Lo especial en lo cotidiano de cada beso es la persona que está al otro lado de tus labios, que hacen que cada beso sea distinto y al mismo tiempo familiar, que el sabor del mismo se mantenga y sepa igual pero diferente cada vez, igual de bien, igual de sabroso, igual de especial, y te hace sentir igual de bien, igual de cotidiano, igual de especial a la vez.

Lo especial de lo cotidiano está en quien convierte lo cotidiano en algo especial, lo especial en algo precioso y eso mismo en lo que quieres que se mantenga como algo que quieras repetir, entrando en este bucle que hace de lo especial algo cotidiano, de lo cotidiano algo especial, que tu corazón vuelva a latir con cada acción, que cada respiración te quite el aliento.

Lo especial de lo cotidiano está en cada acción y toma de aliento, está en que en tu interior, aunque vivas en la rutina de lo cotidiano, sientes que hay momentos y personas que hacen que lo cotidiano siga luchando por ser algo especial.