Me gusta estar detrás, de fondo, nunca en el centro.
Me gusta estar sentado marcando un ritmo diferente, y una melodía que acompaña una voz
Soy violista, o bueno, un intento de ello, soy la última silla del último atril en el concierto más grande que ha dado esa orquesta, no era protagonista, no quería serlo, sin embargo fui protagonista de alguna mirada.
Soy guitarrista entre un grupo de gente que se divierte, no quiero ser el centro, no quiero destacar, pero ahí estoy, aportando algo para ver feliz a los que me rodean.
Soy cantante en un perfil pequeño de una red social grande, que canta para quienes tengo cerca.
Soy cantante y guitarrista en mi casa, mi residencia o en una casa invitada, pero no para ser el centro, sino para poner música de fondo y ambientar la escena particular que se desarrolla.
Soy escritor de un pequeño blog en el cual se expresan sentimientos y lamentos, no para el gran público, sino, como una pequeña tienda de barrio, para quien quiera pasarse a echar un vistazo, con una invitación especial siempre para un par de personas.
Soy jugador de un juego de cartas mundial, perteneciente a un equipo pequeño, humilde, que participa en una comunidad humilde, sin destacar por encima, solo aportando lo poco que podemos.
Soy músico, escritor, jugador, sin ánimos de grandeza, que incluso aun con ganas de tocar en el mayor escenario del mundo, no quiero ser el centro de todas las miradas, solo quiero entrar en los oídos de la gente, pasar fugazmente por los ojos de otras tantas personas, y por algún casual quedar grabado en la mente de alguna de esas miradas, de esos oídos.
Soy artista de un arte que no llega muy lejos, soy artista en un mundo de arte pequeño, soy feliz sacando pequeñas sonrisas desde el fondo, pequeñas lágrimas desde atrás y aportando calor como una sábana que ahí se encuentra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario