Hoy me levanto con fuerzas de volverte a escribir
de enviarte este mensaje que pensé para ti
me levanto de la cama y me visto por fin
tras un mes entero encerrado acompañado de mi
Durante este tiempo de cautividad
aprendí a llorar sin una lágrima derramar
pues el grifo de mi alma se puso en ahorrador
para llenarme el tiempo de calor.
Y recordar así tu corazón bañado en oro
tus ojos de carbón que brillan como el cielo azul
y tu cabello que es, un cuadro de Van Gogh
una noche estrellada, luchando contra Dios.
En mi cautiverio comencé a comprender
que aun te cubro la espalda por mucho que me la des
aunque ignorarme sea tu deber
nunca mas créeme, te dejaré de querer.
Y aun recuerdo aquellas tardes de terraza
en que nuestras miradas se cruzaban
manteniendo una lucha descarada
por ver quien va a caer
pero perdido en el humo de tu café
dos azucarillos y leche sin miel
te dejo claro que no voy a perder
aunque tú me convences que eso está por ver
Y recordar así tu corazón bañado en oro
tus ojos de carbón que brillan como el cielo azul
y tu cabello que es, un cuadro de Van Gogh
una noche estrellada, luchando contra Dios.
Hoy me levanto con fuerzas de volverte a escribir
de enviarte este mensaje que pensé para ti...
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